“Bolivia, en comparación con otros países de Latinoamérica, parece tener el nivel de desigualdad más alto”, indica el documento de la Fundación Jubileo denominado Cuestión de justicia: Desigualdad y pobreza en Bolivia.
El texto muestra, mediante cifras, una radiografía de la pobreza y desigualdad que hay en el país. Presenta ocho razones por las que la desigualdad aumenta y da pautas para que, el Gobierno y en la Asamblea Constituyente, se reduzca ambas problemáticas.
En Bolivia, el 2002, el 10% más pobre de la población recibía sólo 0,2% de todos los ingresos, mientras que el 10% más rico se quedaba con 47% (235 veces más).
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 1999 y 2003 el número de pobres aumentó en 864 mil. Actualmente, más de cuatro de cada 10 habitantes viven con un promedio de Bs 6, mientras que el 10% más pobre subsiste con Bs 1 por día.
Entre las causas de la inequidad están las diferencias en los niveles educativos que explican alrededor de dos terceras partes de las diferencias salariales. También está el desarrollo basado en recursos naturales, pues en el largo plazo su explotación o exportación provocan mayor desigual- dad del ingreso y menores tasas de crecimiento económico.
La discriminación por origen étnico y por género es otra causa, igual que la existencia de una distribución inequitativa de la tierra es otra causa, pues el 20% de las unidades agropecuarias posee 97% de tierras cultivables, y el otro 80% dispone sólo de 3%.
Otras razones de la inequidad fueron: las reformas estructurales realizadas desde 1985 que aumentaron la proporción de empleos en el sector informal y la precariedad laboral. La falta de políticas contundentes contra la corrupción, el contrabando y la ineficiencia estatal. Una insuficiente inversión en agricultura y los gastos públicos en educación que favorecieron al nivel universitario que benefició en menor proporción a los pobres.
Entre los planteamientos que podrían mejorar la situación actual está el desarrollar la formación del capital humano; cambiar el patrón de desarrollo, creando una economía de base ancha (apostando a las microempresas que generan el 83% de empleo).
Encarar una política de reforma agraria y de fomento del desarrollo rural; reforzar políticas que apunten a una mayor inclusión de la ciudadanía en la toma de decisiones; orientar el gasto público hacia los sectores más pobres. Encarar una reforma del sistema tributario, revisar la política de subsidios a los hidrocarburos y hacer que la reducción de la pobreza sea una política de Estado y esté en los planes de desarrollo.
Dos propuestas
Reforma tributaria • Tendría que contemplar la introducción de un impuesto progresivo a los ingresos personales; la eliminación de los regímenes especiales “que alientan la evasión fiscal”, y la adecuación del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE).
Subsidio a los carburantes • El texto señala que se debería pensar en reemplazarlos por un sistema de subsidios más focalizados hacia los pobres.