El gobierno canadiense suspendió su ayuda económica a la Autoridad Palestina y romperá sus contactos con el gobierno del movimiento radical Hamas, informó ayer la Cancillería.
Por su parte, el presidente estadounidense George W. Bush dijo que “no tiene sentido” apoyar al nuevo gobierno palestino de Hamas, a menos que el grupo radical islámico renuncie a la violencia. Bush reiteró su amenaza de cortar los fondos destinados al gobierno palestino si Hamas se niega a reconocer el Estado de Israel, aún a pesar de que el grupo haya sido elegido democráticamente en enero. Los miembros del gobierno del movimiento islámico radical Hamas prestaron juramento ayer ante el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas. Ottawa-Gaza-Washington, AFP