Wilfredo Guasase Tomichá, cultor del tallado en madera del arte barroco mestizo chiquitano, falleció en San Ignacio de Velasco, en la madrugada del martes, aquejado por un coma diabético.
Quienes lo conocieron dicen que "los tradicionales rostros de los ángeles chiquitanos están llorando, que los bosques se quedaron sin la persona que los aprovechaba sin depredarlos y que los ángeles se quedaron sin la persona que recordaba a los humanos que ellos existían y asistían a quienes buscaban su ayuda".
A la cabeza del Taller Artesanal Hermanos Guasase, desarrolló un arte popular único, inspirado en el barroco mestizo chiquitano, manteniendo viva la historia con expresión propia e identidad cultural, a través de sus diseños, movimientos y colores.
Su calidad humana, la de su arte, su visión y su compromiso con el Desarrollo Sostenible, expresado en una actividad socialmente benéfica, lo llevó a recibir la admiración de quienes lo conocieron y el respaldo de varias instituciones privadas y gobiernos. San Ignacio de Velasco, ABI