El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, solicitó a la Iglesia Católica que, mediante un representante, se haga cargo de la administración del Servicio Departamental de Gestión Social.
“Hemos solicitado expresamente a monseñor Jesús Juárez que pueda gestionar de manera definitiva la presencia de un miembro de la Iglesia Católica (un sacerdote o madre superiora), para que se pueda hacer cargo de este servicio”, dijo.
Según informes de la Prefectura, en ese Servicio de Gestión Social se supo de múltiples denuncias sobre malos manejos administrativos, entre los cuales está el tema de donaciones recibidas, el prediario destinado a la atención alimentaria de los hogares de menores y sobreprecios en la adquisición de víveres.