Ayer, cuando el conflicto alcanzaba su pico máximo de tensión en Cochabamba, el vicepresidente, Álvaro García Linera, y el dirigente de la Coordinadora del Agua, Óscar Olivera, mantuvieron un contacto telefónico. Esto le dijo Olivera:
“¿Hermano, por qué no nos escuchan a nosotros y sí a los expertos del Gobierno que, como el Wálker San Miguel, están con el Asbún y no están con el pueblo? ¿Por qué les hacen caso más a ellos que a nosotros, Álvaro?
El equipo jurídico ni nos ha recibido, lo único que han dicho es que los pilotos quieren plata; y no es eso, el pueblo quiere que el LAB pase a manos del Estado.
Veintiún millones de dólares que debe Asbún a Impuestos y no lo meten a la cárcel, y una tiendita que no da factura es clausurada. ¡Hasta cuándo vamos a ser respetuosos de las leyes que perjudican al pueblo! Álvaro, contigo hemos peleado contra este sistema corrupto, que responde a los intereses de los corruptos.
La Policía ha reprimido a la población, ¿por qué Álvaro? ¿Quién ha dado la orden?
Él (Evo Morales) está organizando un partido de fútbol en Santa Cruz mientras la gente está aquí tirada en huelga de hambre, ¿qué tipo de gobernantes tenemos? Está bien que seamos ignorados por los k'aras, pero no por ustedes, Álvaro, que hemos peleado junto con el Evo, carajo”. Redacción Cochabamba