Los diputados españoles aprobaron ayer por mayoría absoluta el nuevo estatuto de autonomía de Cataluña (noreste), pese al rotundo rechazo de la derecha y de los independentistas catalanes.
El polémico estatuto, que concede a esta comunidad del noreste de España un mayor autogobierno y el tratamiento de “nación”, fue aprobado por el pleno del Congreso de los Diputados con 189 votos a favor, 154 en contra y dos abstenciones.
Con aplausos, los diputados saludaron el voto a favor del presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, y el negativo del jefe del opositor Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy. En el hemiciclo estaba presente el presidente del gobierno catalán, el socialista Pasqual Maragall, y el decano de la política española y nacionalista catalán, Jordi Pujol.
Por su parte, Mariano Rajoy estimó que el nuevo estatuto marca “el principio del fin del Estado” español. El estatuto desagrada tanto a los populares catalanes como a los independentistas de izquierda de la región, quienes consideran que el texto se queda corto en sus aspiraciones. Madrid, AFP-EFE-DPA