Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania mostraron ayer en Berlín un frente común ante Irán, exigiéndole que se someta al ultimátum de Naciones Unidas, mientras China y Rusia señalaban el riesgo de una escalada de la violencia o sanciones.
La posición de los “cinco grandes” fue simultánea al anuncio, desde Viena, del rechazo iraní a la exigencia del Consejo de Seguridad de la ONU de que Teherán suspenda en un plazo de 30 días sus actividades de enriquecimiento de uranio.
“La decisión de Irán sobre el enriquecimiento, en especial en los sectores de la investigación y el desarrollo, es irreversible”, declaró el embajador iraní en la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Aliasghar Soltanieh.
La república islámica confirmó su postura de los últimos meses y contra la cual se declararon unidos al término de su reunión, en Berlín, los responsables de la diplomacia de Alemania, EEUU, Gran Bretaña, Francia y Rusia, así como el “número dos” de la cancillería china y el Alto Representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana. Berlín (Alemania), AFP