Fernando Alonso (Renault) ganó ayer el Gran Premio de Australia, una carrera que parecía haber sido sacada de un guión de cine, con incidentes antes de la salida, accidentes espectaculares y un final espectacular con la lucha de dos coches por el quinto puesto, uno de ellos intentando cruzar la línea de meta en llamas.
El protagonista Alonso tuvo un final feliz, con su segunda victoria del año décima de su carrera, y ha aumentado su ventaja al frente de la clasificación del campeonato del mundo, en la que ahora dobla en puntos, 28 por 14, a sus seguidores, su compañero de equipo el italiano Giancarlo Fisichella y el finlandés Kimi Raikkonen.
La carrera, accidentada de la primera a la última vuelta, con cuatro neutralizaciones, ha sido dominada prácticamente de principio a fin por Alonso. La prueba fue detenida en la primera vuelta por los accidentes de Felipe Massa (Ferrari), Nico Rosberg (Williams) y Jarno Trulli (Toyota), y el asturiano aprovechó la liberación de la carrera para superar al británico Jenson Button (Honda) y asumir la punta.
Alonso cruzó la línea de meta con 1,8 segundos de ventaja sobre el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren) y casi medio minuto de ventaja sobre el alemán Ralf Schumacher (Toyota), tercero.
Los accidentes de Cristian Klien (Red Bull), Vitantonio Liuzzi (Toro Rosso) y Michael Schumacher (Ferrari) obligaron al comisario a neutralizar la carrera otras tantas veces, lo que le hizo perder al campeón Alonso su ventaja acumulada, pero cada vez que se liberaba de nuevo la prueba volvía a ser líder.
El final fue espectacular, con Giancarlo Fisichella persiguiendo a Jenson Button en lucha por el quinto, y al llegar a la última curva el motor del británico explotó espectacularmente, se incendió en la recta de meta y la bola de fuego se detuvo apenas a 20 metros de la línea de meta y se quedó fuera de los pilotos que puntuaban. Melbourne, EFE
En pista
Schumi abandonó • Michael Schumacher no quiere pensar que el 2006 sea tan ruinoso como el 2005, a pesar de abandonar ayer en el GP de Australia.
Honda sancionada • La FIA excluyó ayer al equipo BAR-Honda decidida por haber incurrido en faltas reglamentarias.
Disculpas • Flavio Briatore, jefe de Renault, se disculpó ayer tras aparecer en el diario Bild con el brazo derecho en alto realizando un aparente saludo nazi.