De la huelga al pase a Estados Unidos 1994 Bolivia se quedó sin fútbol en el primer semestre del 93 y así el DT Azkargorta preparó al equipo que luego se clasificó al Mundial.
Baldivieso (izq.) sufre la marca de un alemán en el debut de EEUU 94. Fue el 17 de julio de 1994 en Chicago frente al último campeón.
En marzo de 1993, Futbolistas Agremiados de Santa Cruz (Facruz), liderado por el ex jugado Limberg Cabrera, puso en jaque a la Liga al exigir la aprobación del Estatuto del Jugador; la demanda derivó en una huelga nacional que paralizó el fútbol profesional.
Bolívar y San José terminaron su participación en la Libertadores en abril y el técnico vasco Xabier Azkargorta preparaba los amistosos en El Salvador y Honduras para luego ir a la Copa América 93 en Ecuador.
La cita ecuatoriana fue el banco de pruebas para Azkargorta y el equipo nacional que durante ese primer semestre disputó 16 partidos entre oficiales y amistosos antes de la eliminatoria.
De abril a junio, la Selección trabajó sin pausas, el DT llegó con un “equipo que jugaba casi de memoria”, más que una selección para las eliminatorias.
El debut fue de ensueño con un 7-1 ante Venezuela en Puerto Ordaz, luego vino el histórico 2-0 ante Brasil, el 1-0 a Uruguay, el 1-0 a Ecuador, el 7-0 a Venezuela en La Paz y aunque cayó por 6-0 con Brasil y 2-1 con Uruguay, el 1-1 en Guayaquil le dio el boleto al Mundial de EEUU 1994 en septiembre de aquel 1993.
“Azkargorta se vio favorecido por la huelga de jugadores, porque tuvo a disposición a toda la Selección”, afirma el periodista Tito de la Viña.
Lo evidente es que el equipo trabajó como nunca, logró un roce internacional envidiable y contó con una pléyade de talentosos como Marco Etcheverry, Erwin Sánchez, Julio Baldivieso, Ramiro Castillo y otros que estaban en su mejor momento futbolístico.
Bolivia luego hizo historia con su primer gol en una cita mundial cuando Erwin Sánchez anotó en la Copa de EEUU ante España.