Ulises Saucedo era un entrenador boliviano que trabajaba como tal en Londres, Inglaterra en 1930 y fue traído exclusivamente para dirigir la Selección que jugó el Mundial de 1930 en Uruguay.
La intención era llevar a los mejores “players” o jugadores a la cita y contar con “un técnico de experiencia” y mejor si era del país donde se inventó el fútbol, reseña el portal de información boliviacorazon.com.ar.
Para la Copa en Brasil 1950, el DT fue el brasileño Mario Pretto, su mandato duró poco, como también fue la participación de Bolivia en el Mundial. Según el historiador de fútbol Iván Aguilar, “Pretto se entendía muy poco con sus jugadores y fue una de las razones del fracaso”.
El gran motivador, como lo describe el periodista Tito de la Viña a Xabier Azkargorta, llegó a principios de 1993. El vasco encaminó al plantel hacia una preparación inédita con amistosos fuera del país y prácticas en el Centro de Alto Rendimiento de España, para clasificar a Bolivia por méritos a la Copa de 1994.