La presentación de las nóminas de candidatos a constituyentes provocó muchas protestas, protagonizadas por sectores que se sienten excluidos del proceso.
Por un lado, representantes de más de cinco organizaciones iniciaron una huelga de hambre, y por otro, los dirigentes de la Confederación Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyo (Conamaq) exigieron enfrente del Palacio de Gobierno su incorporación, aduciendo que recibieron esa promesa del MAS.
En el Congreso ocurre algo parecido. Ayer, un grupo de dirigentes de las provincias del altiplano de La Paz se acercó a un senador del MAS para advertirle que en su población existe molestia por la exclusión.
El Conamaq definirá el próximo lunes las medidas de presión que asumirán. El máximo representante de ese sector, Martín Condori, informó que actualmente los dirigentes se encuentran informando a sus bases sobre lo que ocurrió.
Por otro lado, un grupo de 11 representantes de los afrodescendientes, adultos mayores, de los defensores de la diversidad sexual, la Confederación Boliviana de Personas con Discapacidad y otras organizaciones iniciaron el pasado martes una huelga de hambre en instalaciones de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.
“No vamos a permitir una Asamblea Constituyente sólo para la gente del MAS y Podemos”, anunció Marza Inofuentes, líder de los afrodescendientes.
El dirigente David Marconi, de la Federación de Campesinos de La Paz “Túpac Katari”, también expresó su protesta.