Los sindicatos franceses de trabajadores y estudiantes dieron ayer un ultimátum al gobierno y le exigieron que derogue la ley que instaura el polémico Contrato de Primer Empleo (CPE) antes del 17 de abril, ya que en caso contrario aumentarán las huelgas y manifestaciones.
Un día después de que entre uno y tres millones de personas salieran a las calles de Francia para pedir el fin de esta medida laboral y coincidiendo con la apertura de las negociaciones con el gobierno, los sindicatos decidieron endurecer el tono.
En una declaración común, las 12 principales entidades que agrupan a empleados y estudiantes condicionaron la apertura de estas conversaciones con las autoridades a que el Parlamento vote la derogación de esta ley.
De forma simultánea, el Partido Socialista (PS, oposición) solicitó que se vote antes del 17 de abril una propuesta de ley que derogue el CPE. Por su parte, el presidente Jacques Chirac pidió a los sindicatos y responsables gubernamentales que van a renegociar este contrato, que muestren un espíritu “constructivo”. París, AFP