Dos ex ministros del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la anterior cúpula de su partido deberán responder ante la justicia por acusaciones de corrupción, tras la aprobación ayer de un informe parlamentario que pide procesar a unas 150 personas.
El informe resume nueve meses de trabajo de una comisión creada en junio del año pasado.
El documento, redactado por el diputado Osmar Serraglio, pide procesar a los ex ministros José Dirceu y Luis Gushiken, este último aún en el gobierno como secretario del núcleo de comunicación de la Presidencia. También solicita que sean procesados el ex presidente del PT José Genoino, el ex secretario general de esa formación Silvio Pereira y el ex tesorero Delubio Soares. La aprobación del informe, que deja muy mal parado al PT, se ha dado el mismo día en que la Policía Federal decidió acusar formalmente por corrupción y abuso de poder al ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, quien dimitió la semana pasada en medio de un escándalo. Brasilia, EFE