Las lluvias caídas en El Alto los días precedentes provocaron que los lixiviados —líquidos que se acumulan en el botadero de Villa Ingenio— rebalsen, contaminando los cultivos de esa zona.
El secretario general de la comunidad, Isidro Uraquini, explicó que “por falta de un trabajo adecuado, la piscina de lixiviados rebalsó y sus aguas están llegando a nuestros sembradíos”.
Para que el Concejo verifique la denuncia, el dirigente campesino hizo una inspección junto a la concejal María Uraquini, donde comprobaron que la maquinaria del botadero no trabajaba, por falta de tierra para enterrar la basura, y que las cisternas no extraen el líquido de la piscina.
“Exigiremos que la Alcaldía cumpla su compromiso, sino cerraremos el acceso al botadero”.