La organización ecologista Greenpeace protagonizó ayer un acto de protesta en el puerto de Gante (oeste de Bélgica) contra la empresa estadounidense Cargill por cultivar soja en el Amazonas.
Mediante el despliegue de banderas y carteles con eslóganes como “No comercialices la destrucción del Amazonas”, la organización denunció el impacto que produce en esa zona el cultivo industrial de soja por parte de la compañía norteamericana.
Las acciones responden a un informe que reveló que el Amazonas ha perdido el 17 por ciento de su superficie y que, en la estación 2004-2005, la región contaba con más de 1,2 millones de hectáreas sembradas de soja convencional o transgénica. Bruselas, EFE