Perú elige hoy presidente sin que haya claro favorito Ollanta Humala es el candidato que más ataques ha recibido tanto de la prensa como del resto de los candidatos. 94.000 policías y 70.000 militares velarán por el proceso, sobre todo en el campo.
PREPARATIVOS • Ayer se alistaron los últimos detalles para que no haya problemas durante esta intensa jornada.
Los peruanos acuden hoy a las urnas para elegir al presidente y al Congreso en los comicios más disputados de su historia más reciente, dado el estrecho margen que otorgan muchos sondeos a los tres principales candidatos.
Los favoritos para llegar a la presidencia son el ex militar Ollanta Humala, la conservadora Lourdes Flores y el ex presidente Alan García (1985-1990), quienes confían en que en esta última jornada de reflexión los indecisos, que ascienden al 10 por ciento, se unan a sus propuestas.
Las últimas encuestas difundidas el viernes a la prensa extranjera, y cuya difusión está prohibida en Perú por las autoridades, reflejan un empate técnico entre Humala, Flores y García.
Además, son unánimes al afirmar que con toda probabilidad habrá una segunda vuelta, dado que ninguno alcanzará la mayoría absoluta, pero no se atreven a determinar quiénes estarán en ella.
Según el analista político Fernando Tuesta, el resultado electoral es realmente de “pronóstico reservado”, si se tiene en cuenta que esta nación andina tiene el índice más alto de volatilidad del voto en América Latina, al contar con el menor porcentaje de adhesión política de la región.
La razón es el desprestigio en que están sumidos los partidos desde 1990, cuando el entonces desconocido Alberto Fujimori venció de forma sorpresiva como candidato “fuera del sistema” al célebre escritor y periodista Mario Vargas Llosa, quien había formado una alianza con algunos partidos de la derecha.
En las elecciones del domingo el candidato “antisistema” es el ex comandante Humala, quien se ha erigido como el defensor de los desfavorecidos y aparece como favorito en la mayoría de sondeos de intención de voto, pese a haber sido víctima de numerosos ataques por parte de sus adversarios y los medios de comunicación.
La campaña electoral, que concluyó el jueves con los últimos mítines de los tres principales candidatos, se ha caracterizado por una “guerra sucia” en la que no han faltado graves acusaciones.
Unos 94.000 policías y 70.000 militares velarán por la seguridad de estos comicios, especialmente en las zonas declaradas en emergencia del interior del país, donde operan remanentes de Sendero Luminoso y narcos.
Veinte candidatos se disputan la presidencia y más de 2.500 aspiran a entrar en el Congreso, constituido por 120 escaños, cifras consideradas todo un récord en la historia de Perú. Lima, EFE