Ataque antitalibán deja en Afganistán cerca de 50 muertos Al menos 41 combatientes talibán fueron abatidos ayer en una ofensiva antiterrorista. En los enfrentamientos contra supuestos refugios de los insurgentes participaron fuerzas de la coalición, encabezadas por EEUU.
VIOLENCIA DESDE EL AIRE • La fuerza destructiva de una bomba se hizo sentir ayer en esta casa del pueblo de Anghar.
Un total de 41 combatientes talibán y seis policías murieron durante una ofensiva de las fuerzas de seguridad en la provincia afgana de Kandahar, informaron ayer las autoridades locales.
Durante los enfrentamientos en el distrito de Zherai, también resultaron heridos otros nueve policías y tres civiles afganos. La ofensiva recibió apoyo aéreo de militares estadounidenses y continuará hoy, según se informó.
Su objetivo es acabar con refugios de supuestos talibanes para evitar que lancen ataques.
En los últimos meses han aumentado los atentados suicidas en Afganistán, sobre todo en Kandahar, y los talibanes han avisado de que esta primavera recrudecerán sus ataques, cuando las tropas de la OTAN se están desplegando al sur del país.
Militares canadienses y estadounidenses están en Kandahar, mientras los británicos se asientan en Helmand (sur del país), los holandeses tendrán su base en Uruzgan (centro) y los españoles siguen en Herat (oeste), una zona relativamente tranquila que en los últimos días ha sufrido también varios ataques.
El gobernador de Kandahar explicó que habían recibido información de inteligencia de que un grupo de talibanes se había reunido en Sangisar para organizar ataques en la provincia. Por ello, la Policía afgana, con apoyo en tierra del Ejército Nacional Afgano y desde el aire con helicópteros de la coalición, lanzó ayer la operación en el área de Sangisar, en el distrito de Cherai.
Fuentes del Ejército Nacional Afgano dijeron que el área atacada es la zona donde solía residir el suegro del mulá Omar, huido desde la caída de ese régimen ultraintegrista a finales de 2001.
En total, 41 supuestos rebeldes murieron, trece fueron arrestados y varias decenas resultaron heridos, mientras también fallecieron seis agentes, entre ellos el jefe policial del distrito de Cherai, y otros nueve fueron heridos.
Kandahar es una de las provincias más violentas de Afganistán y donde tienen una mayor implantación los rebeldes talibanes, debido a que fue la capital espiritual del régimen ultraintegrista islámico que gobernó este país desde 1996 hasta 2001.
Otra de las provincias más peligrosas del país es Kunar, donde ayer seguía en marcha, por cuarto día consecutivo, la operación "Montaña León" que, según las fuerzas estadounidenses, tiene como objetivo interrumpir las actividades de los rebeldes, impedirles refugio y evitar los suministros. Kabul, DPA-EFE