“Cada uno tiene que ceder algo para la solución” Alejandro Foxley, el canciller chileno declaró al periódico El Mercurio que no excluye la posibilidad de negociar con Bolivia un acceso soberano al Pacífico.
Alejandro Foxley representa la voz oficial del gobierno de Santiago en lo que a política exterior se refiere. Y ayer, el periódico chileno El Mercurio publicó en su edición matinal la primera entrevista oficial que el Canciller ofreció a un medio del vecino país.
Realizada por la periodista Raquel Correa, en la extensa entrevista Foxley brindó pautas de lo que será a futuro la relación del gobierno de Michelle Bachelet con los países de la región.
Bolivia formó parte de esa conversación y a continuación desglosamos parte de la misma.
¿Querría firmar reanudación de relaciones con Bolivia?
Me gustaría mucho. Vamos a poner las mejores energías a esa agenda amplia sin exclusiones con Bolivia. Un grupo de trabajo en la Cancillería está preparando propuestas específicas.
¿Lo ve posible en este gobierno?
Lo creo posible porque Chile tiene la mejor disposición y, según le escuché al presidente (Evo) Morales, eso es recíproco.
¿Qué significado tiene una ´agenda sin exclusiones´?
Avanzar en lo que estamos haciendo; al fin del gobierno de Lagos se suprimió el pasaporte para los que van y vienen de Bolivia. Se firmó un acuerdo comercial ampliado muy favorable a Bolivia.
Tenemos 42 puntos en una agenda específica, y quisiéramos enfatizar la cooperación transversal: intercambio en el campo de educación, cultura, lucha contra la pobreza, reforma de salud, etc.
Un conjunto de temas que si desarrollamos bien, podemos generar confianzas recíprocas. Hemos hablado con el PNUD, la UE y el BID y todos están dispuestos a lanzar un programa de cooperación con nosotros, Bolivia y Perú.
El término ´sin exclusiones´, ¿incluye ´gas por mar´?
No. No está planteado así. Estamos hablando de una integración más plena. En junio tendremos en Chile una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad Sudamericana de Naciones. Quisiéramos instalar la idea de una integración en la región central de América del Sur, que comience por la integración física.
Desde el puerto de Santos en Brasil hasta Antofagasta, Perú, Bolivia y parte de Paraguay. Eso le resolvería a Bolivia su problema de desarrollo.
¿Qué significa integración física? ¿Fin a las fronteras?
No. Significa corredores bioceánicos, invertir en buenos caminos, en mejor conexión aérea, facilitar el flujo de personas y de mercadería. Le damos facilidades a toda la mercadería de exportación boliviana a través de los puertos chilenos. Un gran proyecto de integración respaldado internacionalmente, que vaya borrando en cierta medida fronteras que adquieren un significado más dramático del que debieran.
¿Usted se refiere a borrar las fronteras físicas?
Me refiero a fronteras físicas y todo lo que impide el flujo de personas y bienes. Dado que ésta es una zona con inestabilidad política y muchas desigualdades, si integramos desde Brasil hasta Chile, toda la zona central, habrá un espacio económico ampliado.
¿Usted excluye la posibilidad del acceso soberano al mar?
No la excluimos. Como posibilidad, no.
¿Podría ser usted más concreto al respecto?
No voy a adelantar la fórmula. Estamos estudiándola y en su momento la conversaremos con los actores políticos nacionales. Vamos a ver si es posible, con la contraparte, encontrar una fórmula.
¿Se refiere a un nuevo tratado?
El tratado de 1904 es la base a partir de la cual consideramos que no hay razón para pensar en un nuevo tratado. En todo caso, insistimos, es un tema bilateral de Bolivia y Chile que depende de la capacidad política y buena voluntad de los respectivos gobernantes. Y no aceptamos ninguna interferencia, de la OEA ni de nadie.
Pero, en todo caso, se requiere el beneplácito del Perú.
Tanto Perú como nosotros somos países relativamente pequeños. Solos nos costará mucho producir el salto al desarrollo; juntos va a ser más fácil. Cada uno tiene que ceder algo para que la solución sea posible.
¿Reimpulsarán el anillo energético en el Cono Sur?
Ése es el tema fundamental en los próximos años para la región.
La integración económica en esta parte del mundo no es una aspiración, es una necesidad. Hay un conjunto de países deficitarios —Brasil, Argentina, Chile—. Otros, como Perú y Bolivia, tienen los recursos. Si lo resolvemos juntos, juntando oferta con demanda, todos ganamos. Bolivia podrá obtener mejor precio por su gas y nuestros países tendrán la tranquilidad de que, al crecer sus economías, no se encontrarán con insuficiencia de gas o de petróleo.
“Quisiéramos instalar la idea de una integración en la región central de América del Sur, que comience por la integración física”