El papa Benedicto XVI exhortó en su bendición Urbi et Orbi del domingo de Pascua a la búsqueda de una "convivencia pacífica" entre los pueblos, las culturas y las religiones del mundo, y pidió que en América Latina se "mejoren las condiciones de vida".
"Que se refuerce (...) la voluntad de lograr una convivencia pacífica entre etnias, culturas y religiones, que alejará la amenaza del terrorismo", instó el Papa.
En la primera celebración de la Pascua de su pontificado, Benedicto VXI también tuvo palabras de aliento para israelíes y palestinos, abogó por unas "negociaciones serias" con Irán en el caso nuclear y deseó "serenidad" y "concordia" a los italianos tras las recientes elecciones legislativas.
"Que el espíritu de los vivos infunda un renovado dinamismo en los esfuerzos de los países latinoamericanos para que mejoren las condiciones de vida de millones de personas y las instituciones democráticas se consoliden", reclamó, en lengua italiana, desde el balcón de la basílica de San Pedro.
Por otro lado, con una masiva asistencia a misas, vigilias, representaciones de la Pasión de Cristo y procesiones del Vía Crucis, millones de cristianos de todo el mundo concluyeron las celebraciones de Semana Santa.
Tanto México como Bolivia y Perú recordaron el calvario de Jesús con numerosas escenificaciones que lograron conglomerar a miles de creyentes. La más importante de Latinoamérica fue la que desde hace 163 años se monta en Iztapalapa (sureste de México) donde más de 300.000 personas presenciaron la escenificación de la Pasión de Cristo. Ciudad del Vaticano-México, AFP