El Tigre sigue con la brújula extraviada Oriente venció a The Strongest por la mínima diferencia. El plantel de Achumani sigue sin hacer pie en el torneo y cede posiciones. Palavicini anotó el único tanto.
Luis Cristaldo intenta arrebatar el balón de los pies de Rolando Campos. Los atigrados no hacen pie, volvieron a caer con lo justo.
El gesto de impotencia de Sergio Luna de nada sirvió luego de que el juez Epifanio Terrazas pitó el final del partido, cuando The Strongest cayó ante Oriente Petrolero por 0-1.
Los atigrados aún pagan los platos rotos de un equipo desconectado y con baja anímica y descompensación física.
Los refineros cruceños supieron anotar el gol en un momento clave del partido, en el inicio del segundo tiempo.
A partir de ese tanto, los orientistas pudieron tener más tranquilidad para darse el lujo incluso de regular el encuentro.
En The Strongest sobresalió el espíritu combativo de dos de sus leones de obstrucción, Luis Cristaldo y Wílder Arévalo, pero eso no basta para ganar, porque al inicio apostó a aguantar.
Atrás, Sandro Coelho y Alejandro Mena cubriendo algunos errores del zaguero Sergio Jáuregui, quien sigue lento y gordo.
El golero Mauricio Sahonero y el juvenil Rony Espinoza se mostraron también nerviosos, sobre todo el segundo que además evidenció vehemencia.
Gran parte del mérito del cero a cero en el primer tiempo, estuvo en el férreo trabajo de Cristaldo y Arévalo, que se dieron modos para controlar el ataque de Oriente Petrolero.
José Alfredo Castillo, Martín Palavicini y Juan Carlos Arce conformaron un tridente ofensivo que puso en aprietos a los atigrados, desperdiciando cada uno por lo menos un par de opciones de gol. A los 35\', Castillo en jugada espectacular remató desviado un centro de Arce.
Los atigrados respondieron con timidez, a los 43\' el argentino Claudio Campos desperdició una buena opción de gol. En la segunda parte, Oriente se encontró con el gol a los 5\', luego de una gran acción de Arce que Palavicini se encargó de anotar con un toque sutil.
Los gualdinegros reaccionaron, y como heridos que estaban se dieron modos para atacar y desperdiciar algunas acciones de gol en los pies de Adrián Cuéllar y el propio Campos. Con todo, el esfuerzo no le alcanzó al Tigre.
El gol
50’Un fulminante contragolpe de Oriente Petrolero encontró a la defensa atigrada desubicada. José Castillo habilitó a Juan Carlos Arce, quien superó a Pedro Rocabado y cedió el balón a Martín Palavicini, quien apenas tocó el balón ante un Mauricio Sahonero que al final nada pudo hacer.