“La propuesta de otro tratado comercial estará lista en junio” Gustavo Barbery, viceministro de Comercio y Exportaciones, revela detalles del plan del Gobierno para sustituir al TLC con EEUU.
¿Cómo se está avanzando sobre la propuesta del tratado de comercio de los pueblos (TCP) con los exportadores? Se está creando una comisión público-privada que pueda definir cuáles son las líneas del TCP, cuáles serían los puntos álgidos o relevantes, donde se pueda crear este documento inicial que serviría de base para la negociación de lo que sería una intención de un tratado comercial con los Estados Unidos, que sí lo queremos, pero sobre una realidad que dé respuesta a los objetivos de ambos gobiernos, que son la reducción de la pobreza y progreso. Este jueves habrá una reunión inicial y esperemos que, en el transcurso de las próximas semanas, podamos tener este documento para presentarlo a la población y al Gobierno de EEUU.
¿En qué fecha se estima que estaría lista la propuesta? Yo diría que hasta mediados de junio debería presentarse la propuesta, cosa que en los siguientes meses podamos ya entrar en la negociación y discusión del tema, y hacer efectivo este tratado.
¿Alcanzará el tiempo, teniendo en cuenta que faltan siete meses para que concluya el ATPDEA, en diciembre? Si cumplimos los tiempos y tenemos el primer documento hasta mediados de junio, yo creo que incluso nos sobrará tiempo.
Le consulto esto porque, por ejemplo, la negociación de otros países andinos con Estados Unidos tomó al menos un año y medio. Claro, si entramos en un Tratado de Libre Comercio (TLC), puede tomar hasta mucho más (tiempo), porque ahí hay cuestiones más extensas. El TCP va a ser un tratado muy puntual, muy concreto y objetivo, de mutuo beneficio para ambos países y eso (la negociación) no debería tomar más de tres meses.
De darse algún retraso y haber avances, yo creo que el Gobierno de los Estados Unidos va a tener la voluntad y la predisposición de ampliar las preferencias (arancelarias) de las cuales hoy gozan nuestros productos.
Más allá de lo que se llame el tratado, lo que hay que lograr es un acuerdo comercial de beneficio mutuo, coherente, puntual y sin complicaciones.
Los buenos negocios son rápidos, coherentes y claros; y eso es lo que va a representar el TCP.