Aguas de Illimani se ve forzada a dotar de agua a Viacha La empresa debe instalar agua potable a unos 16.000 habitantes del distrito 7 de ese municipio, en seis meses. En caso de producirse antes su salida del país, la nueva empresa pública se hará cargo de los trabajos.
Bloqueo contundente • El lunes, a mediodía, pobladores de Viacha mantenían la vía cerrada (foto). Ayer ya hubo paso.
Más de 24 horas de bloqueo en la vía que conduce a Viacha y la amenaza de cortar el suministro de agua potable a la ciudad de El Alto lograron que Aguas de Illimani amplíe su cobertura hasta el distrito 7 del municipio paceño de Viacha, cuyos vecinos exigen la conexión hace cinco años.
Hace un quinquenio, la población asentada en el lugar, más de 16.000 habitantes, demanda a las autoridades municipales, de Gobierno y principalmente a la empresa Aguas de Illimani SA (AISA) un acuerdo para la instalación de su red de agua potable.
La solicitud derivó en un bloqueo el lunes, pero ayer, pasado el mediodía, los vecinos levantaron la medida de presión después de que AISA y las autoridades locales se comprometieron a instalar agua potable a través de cañerías, en seis meses.
El alcalde de Viacha, Arsenio Lamas, recordó que Aguas de Illimani tiene un contrato para dotar del servicio sólo a La Paz y El Alto, pero que los viacheños del distrito 7 solicitaron la ampliación de la cobertura, por su proximidad con el territorio alteño.
En ese sentido, el 13 de abril se logró un primer acuerdo con las autoridades de AISA, según consta en un acta manuscrita, entregada a este medio. Pero el lunes, los vecinos bloquearon la carretera a Viacha, anoticiados de que la distribuidora habría previsto iniciar las obras a fin de año. Tras una nueva negociación, y resuelto el conflicto, ayer AISA se comprometió a ampliar la matriz hasta el distrito 7 de Viacha. Lamas anunció que para acelerar las obras de la red de agua potable, el municipio dará medio millón de dólares, para comprar material.
“Inmediatamente se efectuará un censo de los vecinos que estén asentados legalmente en las urbanizaciones. Estimamos que en tres meses se tendrá el estudio para luego lanzar la licitación de la compra de las cañerías, y en otros tres meses se realizaría el tendido de la red de agua”.
El ministro del Agua, Abel Mamani, manifestó que AISA fue irresponsable al comprometerse a ampliar su servicio sabiendo que su salida ya está concertada. En todo caso, sostuvo que ahora que firmaron el acuerdo “ellos tienen toda la responsabilidad de trabajar hasta el último minuto” de su permanencia en el país. Luego, la nueva empresa pública continuará las obras.
En una visita realizada al lugar, este medio recogió testimonios de la gente que hace 10 años bebe agua de pozos. Rogelio Chambi, de la zona de Tilata, dijo que en época de lluvias los pozos están casi llenos, pero el problema es que el agua es sucia y huele mal, mientras que en época seca baja de nivel. “Aquí cerca, los de El Alto tienen agua potable de la pila y nosotros debemos tomar agua del pozo, a pesar de que el agua que se da a los alteños sale de los ríos subterráneos que tenemos en nuestro municipio”.
Mamani logró $us 5 millones
El ministro del Agua, Abel Mamani, informó ayer que el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgarán a Bolivia $us 5 millones para financiar el inicio de las operaciones de la empresa pública del agua que reemplazará a Aguas de Illimani, subsidiaria de la francesa Suez.
La autoridad explicó que una vez que se resuelva la salida del país de Aguas de Illimani, el apoyo económico se hará efectivo, de acuerdo al compromiso logrado durante las reuniones que sostuvo, el fin de semana, en la capital de Estados Unidos.
Anunció que la salida de la empresa se analizará el jueves en una reunión con representantes del BM, el BID, la Corporación Andina de Fomento (CAF), de la propia empresa y de la casa matriz francesa, que participará a través de una videoconferencia.
La autoridad agregó que también inició gestiones para atender las demandas de conexión de agua potable y alcantarillado en todas las ciudades y poblaciones del país. Por lo pronto, calculó que para subsanar el problema de alcantarillando, en los municipios de La Paz y El Alto se requieren 80 millones de dólares.