EBX pide la ayuda de Lula para su siderúrgica El propietario de la compañía le hizo llegar una nota en la que asegura que su trabajo se desarrolla de manera legal. Una agencia de noticias reveló cierto malestar de ese Mandatario con Bolivia, pero luego él declaró que no peleará con Evo.
LA CONSTRUCCIÓN DE LA PLANTA • La imagen muestra el campamento donde se construía la planta siderúrgica de EBX en la localidad cruceña de Puerto Suárez, frontera con Brasil.
La situación legal de la siderúrgica brasilera EBX en Bolivia, y el anuncio del Gobierno de echarla del país y vetar su participación en la licitación del Mutún, motivó al propietario de esta compañía, Eike Batista, a solicitar la ayuda del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, para “superar el conflicto” con el Poder Ejecutivo boliviano.
La información fue difundida ayer por la agencia AFP, cuyo reporte dice que Batista entregó a varios ministros de Lula una nota explicando que el proyecto enclavado en Puerto Suárez (Santa Cruz), en la frontera con Brasil, es legal, y que espera el apoyo de la administración de Brasil.
“A partir de ahora, como se está hablando de nacionalizar o estatizar activos de una empresa brasileña en el exterior, (el tema) pasó a ser una cuestión de Estado. (...) Tenemos plena confianza en que el Gobierno de Brasil se posicionará”, declaró Batista.
A pesar de reconocer que “hoy no existe ningún diálogo” entre EBX y el Gobierno, Batista admitió que está dispuesto a mantener el proyecto siderúrgico en ese país si la administración de Morales se lo pide, según la AFP.
Otro cable, esta vez de la agencia DPA, sostiene que Da Silva está molesto por el “nivel de agresividad” de su par, Evo Morales, a las empresas brasileñas que actúan en Bolivia, en especial la Petrobras y el grupo EBX, según una publicación del viernes en el diario Folha de Sao Paulo.
En ese reportaje, la analista política del rotativo, Eliane Cantanhede, había revelado que Lula expresó su malestar en la reunión que sostuvo el miércoles en Sao Paulo con sus homólogos de Argentina, Néstor Kirchner, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Por su lado, la agencia EFE publicó que el Presidente brasileño dijo que la delicada situación de algunas de las empresas de su país que operan en Bolivia será solucionada a través del diálogo.
“Estoy terminando mi mandato y nunca he peleado con nadie, así que menos lo voy a hacer ahora con Evo Morales, presidente elegido por una inmensa mayoría del pueblo de Bolivia”.
Mientras, Puerto Suárez permaneció ayer aislada por el bloqueo, en demanda de la permanencia de la EBX, por los empleos que genera y exigiendo la licitación del Mutún.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, instó a los cívicos a dejar la “radicalidad”.
Arminda Méndez, diputada del MAS, denunció “conexiones” entre Podemos y la EBX. Según Méndez, en la autorización e instalación de sus plantas participaron el ex ministro de Desarrollo Económico, Carlos Díaz, y el ex gerente de la Cainco, Óscar Ortiz, ahora senador de Podemos. Y acusó al ex prefecto cruceño Rubén Darío Cuéllar de firmar un documento que libera a EBX del daño ambiental.
La agencia ANF informó que anoche una comisión de cinco ministros del Gobierno sostenía una reunión con tres empresas interesadas en el Mutún, a fin de escuchar las observaciones y aclaraciones sobre el pliego para su adjudicación, el 30 de mayo.
Los negocios
Petrobras • Invirtió en Bolivia cerca de 1.000 millones de dólares, pero paralizó los proyectos futuros a raíz de los cambios en las leyes para la explotación de recursos naturales. El Gobierno afirma que Petrobras le debe al Estado 450 millones de dólares.
EBX • Se instaló en Puerto Suárez, de donde el Ejecutivo la expulsó virtualmente. La acusa de violar la Constitución y las normas ambientales en la construcción de su planta siderúrgica.