La propuesta del diputado de Unidad Nacional (UN) Guillermo Mendoza, de una ley que impida que los varones, cuya cónyuge se encuentre embarazada, sean retirados de su fuente laboral, no mereció el apoyo del Gobierno, ni de grupos, ni profesionales que trabajan en temas de igualdad de género.
El viceministro de Trabajo, Miguel Albarracín, afirmó que para el Gobierno ese proyecto de ley es muy limitado, toda vez que el Poder Ejecutivo está en la aplicación de medidas que garanticen la estabilidad laboral, tanto a hombres como a mujeres.
“Se dará un gran paso con la eliminación del artículo 55 del Decreto Supremo 21060, pero el Gobierno analiza cómo lograr que todos los trabajadores gocen de estabilidad laboral”, señaló.
Por su parte, la ex diputada Érika Brockmann manifestó que la “ley papá” propuesta por el diputado Mendoza es una buena intención; sin embargo, dijo que la sociedad boliviana todavía no está preparada para la aplicación de medidas “hiperigualitarias” para hombres y mujeres.
Con la medida, señaló la ex parlamentaria mirista, se podría reforzar el poder de los maridos o varones sobre las mujeres o utilizarse como elemento de extorsión para no perder el empleo.
El proyecto de “ley papá” fue considerado el miércoles en la Cámara de Diputados y su tratamiento se postergó tres meses para subsanar observaciones.
El diputado Guillermo Mendoza dijo que el documento será consensuado con la sociedad.
Proyecto de ley
Ampliación de ley • Garantiza la inamovilidad laboral de los varones cuyas cónyuges estén esperando un bebé.
Alcance • A todos los varones legalmente casados.
Duración • Un año desde la confirmación del embarazo.