Después de un estudio arqueológico, los expertos de la Unaar (Unidad Nacional de Arqueología) concluyen en que los líticos hallados en la población de Loq'a, cercana a Copacabana, “no pueden constituirse en monolitos, como se entiende, por ejemplo, la estela Bennett”.
El informe oficial señala que las piezas (una de 7,60 m de largo por 1,04 m de ancho y 50 cm de grosor; y la otra de 5,84 m de largo, 1,08 m de ancho y 38 cm de grosor) “no tienen iconografías que demuestren algún tipo de figuras antropomorfas, zoomorfas, fitomorfas o que manifiesten algún ideal de la cosmovisión prehispánica. Las piezas presentan rebajes que asemejan a huellas de improntas de muros, sobre los cuales se encontrarían dispuestos otros bloques líticos igualmente trabajados”.
El director de la Unaar, Javier Escalante, señaló que “parece que en el sitio se trataba de edificar alguna construcción, algo así como un templete, y que por alguna razón no se culminó”.
El informe señala que no se pudieron realizar más estudios por problemas con los dueños de la propiedad. Ante este hecho, David Aruquipa, director de Patrimonio, manifestó que en cuanto se solucionen los problemas internos del cantón Loq'a, se reanudarán las investigaciones”.