El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo ayer que los “recursos inadecuados, corrupción, débil sistema legal e incertidumbre política” son factores que afectan negativamente la campaña contra el terrorismo en Bolivia.
La capacidad del Gobierno de hacer cumplir las sanciones establecidas por la ONU contra organizaciones e individuos sospechosos de terrorismo “se ve impedida por las leyes internas y un sistema judicial ineficiente”.
En su informe del 2005 sobre acciones contra el terrorismo en el mundo, el Departamento de Estado hizo notar, sin embargo, que las autoridades bolivianas capturaron a Aida Ochoa y a Julio César Vázquez, miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) de Perú.
Francisco Pacho Cortez, miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN), uno de los grupos armados colombianos al cual Estados Unidos califica como organización terrorista, fue puesto en libertad por los tribunales bolivianos por falta de pruebas, se informó en el portal www.univision.com, mientras que la DPA señaló –sobre la región latinoamericana– que el informe indica que la mayor parte del terrorismo fue perpetrado por “organizaciones narcoterroristas basadas en Colombia y los remanentes de grupos de izquierda andinos”.