El decreto lanzado ayer por el Primer Mandatario "transfiere a título gratuito" en favor de YPFB las acciones de los ciudadanos bolivianos que formaban parte del Fondo de Capitalización Colectiva (FCC) en las empresas petroleras capitalizadas Chaco S.A., Andina S.A. y Transredes S.A.
Para el ex delegado para la Capitalización del gobierno del ex presidente Carlos Mesa, Francesco Zaratti, esto significa que se está confiscando al FCC. "Es como si tuviéramos un departamento que pasa a ser de otro, pero el antiguo dueño sigue recibiendo los alquileres", explicó.
El inciso segundo del mencionado artículo dice que para que esta transferencia no afecte el pago del Bonosol, que se paga por utilidades de las 10 empresas capitalizadas, entre las que están las tres petroleras, el Estado garantiza la reposición de los aportes por dividendos, que estas empresas entregaban al año al FCC. "La novedad es que se decide cómo se va a transferir lo que significa que será sin indemnización", acotó.
Según una fuente del Ejecutivo que pidió no ser mencionada, el Bonosol de Bs 1.800 no ha sido afectado en lo más mínimo, pues existe la garantía del decreto.
Zaratti agregó que "con los dividendos y con las ventas de las acciones para el Bonosol, lo que se está haciendo es quitar la propiedad de las acciones para el beneficio del fondo y se lo está transfiriendo a YPFB". "El que pierde es el fondo de capitalización".