El Gobierno de Puerto Rico entró ayer en un período indefinido de cierre parcial de sus operaciones como resultado de una escasez de fondos para el pago de la nómina pública y para la oferta de sus servicios a los ciudadanos.
Un cierre total afectará a 45 agencias gubernamentales, incluyendo el Departamento de Educación y las cerca de 1.500 escuelas del sistema público.
Otras 15 ofrecerán servicios en forma parcial y 60 continuarían operando normalmente. La prioridad, indicó el Gobernador, es mantener los servicios de salud y seguridad a la población.
El cierre parcial del Gobierno es el primero en la historia del país y afecta a cerca de 95.000 empleados públicos, que quedarán temporalmente desempleados. La medida dejó sin escuela a 500.000 estudiantes. El Gobierno reclama una deficiencia de 624 millones de dólares para completar su operación durante los últimos dos meses del año fiscal, que concluye el 30 de junio.
Para cubrir esa deficiencia el Gobernador ha solicitado a la Legislatura que le autoricen tomar un préstamo por $us 600 millones al Banco Gubernamental de Fomento, cuya Junta ha dicho que está dispuesta a aprobar el financiamiento con la única condición que se identifique una fuente de repago. San Juan, DPA