Digeco dice que la coca paceña va a los narcos Luis Cutipa anunció ayer que, por eso, la erradicación en los Yungas y Caranavi comenzará el 20 de mayo. La ministra Alicia Muñoz, por su parte, señaló que en Bolivia la hoja no está penalizada.
INCINERACIÓN • La fuerza antidroga procedió ayer en Cochabamba a incinerar coca ilegal. Dos efectivos filman.
El Gobierno afirma que la coca de Caranavi y de los Yungas de La Paz se desvía para fines ilícitos, según declaró ayer en Cochabamba el responsable de la Dirección General de la Coca (Digeco), Luis Cutipa.
“La coca que se está desviando es del sector de Caranavi, en realidad, toda la coca decomisada, casi el 70 por ciento, es de los Yungas y, por lo tanto, del sector de Caranavi”, advirtió.
Por ello, confirmó que la erradicación de cultivos excedentarios en esa región del país comenzará el 20 de mayo, en cumplimiento al convenio suscrito el miércoles entre el Gobierno y los cocaleros del norte paceño, el mismo que establece un cato de coca (40 por 40 metros) por afiliado. Se calcula que en Caranavi hay entre 2.500 y 3.000 productores. Un catastro establecerá el número exacto.
Desde el punto de vista del responsable de Digeco, el desvío de la coca que llega de los Yungas comienza en el propio mercado de Villa Fátima.
“Yo quiero decirles a los de la Asociación de Productores de Coca (Adepcoca) también que ese mercado, que dicen que es legal, por qué sale coca prensada por la otra puerta, por qué no nos dejan controlar, entonces es pues que ellos están encubriendo algo que seguramente va al narcotráfico”, agregó Luis Cutipa.
El desvío de la coca estaría a cargo, según advirtió, de algunos comerciantes que no están autorizados a comercializar el producto, en complicidad con algunos funcionarios de Digeco y de la fuerza antidroga.
Cutipa opinó sobre el tema luego de que el Gobierno aceptó crear un tercer mercado legal de la coca para comercializar el producto de Caranavi debido a los problemas surgidos con sus similares de los Yungas.
A su juicio, este mercado, que comenzará a operar a partir del 20 de mayo en La Paz, se justifica. “Si no se reconoce la coca de Caranavi se va a ir al narcotráfico y, por lo tanto, el Gobierno ha tomado un buen camino para que esa coca tenga mercado legal en la ciudad de La Paz”, dijo.
Una posición similar fue expresada en La Paz por la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz. “Mientras la coca tiene un mercado legal en el país y por qué no, la coca no está penalizada en Bolivia, sino a nivel internacional y las acciones al respecto se están haciendo a través de la Unión Europea, el Parlamento Europeo, este proceso de despenalización de la hoja de coca”, señaló.
Cuando un periodista le preguntó si era legal debido a que la Ley 1008 y el Reglamento de Comercialización de la Hoja de Coca, sólo reconocen dos mercados legales (Villa Fátima-La Paz y Sacaba-Cochabamba), la titular de Gobierno respondió: “en este país las layes nunca se han respetado”, e inmediatamente optó por evadir a los medios.
Según las Naciones Unidas, en esa región del país había hasta el 2004 unas 1.248 hectáreas. Los propios cocaleros aseguran que no sobrepasa las 700 hectáreas.
La apertura del tercer mercado provocó el malestar de sus similares de los Yungas. “Rechazamos el libre cultivo en Caranavi, zona excedentaria; el tercer mercado es ilegal. Esto es una provocación a la zona tradicional”, sostuvo el secretario ejecutivo de Adepcoca, Eulogio Condori.
Incineran 70 mil libras de coca
Más de 70 mil libras de coca ilegal fueron incineradas en la localidad de Waca Puñuna, ubicada a 115 kilómetros de la ciudad de Cochabamba. La incineración duró ocho horas. Alrededor del 70% de esta coca fue incautada en el departamento de La Paz y probablemente su origen fue Caranavi.
La máxima autoridad de la Dirección General de la Coca y la Industrialización, Luis Cutipa, dijo que esta cantidad representa un costo de 1,4 millones de bolivianos y que fue incautada entre los meses de diciembre del 2005 y abril del 2006. En los almacenes de esta dirección general todavía quedan 133.590 libras de coca que serán quemadas en el futuro.
Según la FELCN, con esta coca se podían haber fabricado alrededor de 233 kilos de pasta base. Esta es la segunda incineración de coca ilegal que se efectúa en el año, con lo que ya se quemaron alrededor de 140 mil libras. Redacción Cochabamba