La muerte dos austriacos y un español ocurrida entre febrero y marzo movilizó al Parlamento, el Gobierno, la Policía y las misiones diplomáticas acreditadas en el país a fin de ofrecer seguridad a los turistas en el ámbito del plan denominado “Turismo seguro” que plantea entre otros aspectos modificar el Código de Procedimiento Penal.
Las modificaciones al Código, orientadas a contrarrestar al crimen organizado, tienen que ver con procedimientos de tiempo, presentación de pruebas y la flagrancia del delito, entre otros.
Las otras medidas de seguridad, que se implementarán inmediatamente, se traducen en la prohibición del uso de uniformes por parte de civiles, aspecto que se extenderá al ámbito comercial, dijo la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz.
Las cuatro instituciones, acordaron, además, el pintado de las placas de trufis, taxis y radiotaxis. Esto irá acompañado del registro gratuito de los choferes del servicio público.
Los efectivos policiales reforzarán los puntos fronterizos donde se registra afluencia de turistas extranjeros. “Queremos evitar que las misiones diplomáticas instruyan a sus ciudadanos a no venir a Bolivia”, afirmó el presidente de la Comisión de Política Internacional de la Cámara Baja, Michiaki Nagatani.