Emulando a sus similares de Cochabamba, una veintena de choferes asalariados comenzó anoche una huelga de hambre en instalaciones de la Terminal de Buses de la ciudad de La Paz, exigiendo que los empresarios del transporte interdepartamental emitan facturas y proporcionen a los trabajadores del volante, mínimas condiciones de trabajo, así como la estabilidad laboral.
La medida de los conductores, quienes sólo pueden ofertar su fuerza de trabajo, se efectúa dentro de la Terminal. La Policía cuantificó que los ayunadores son unas 22 personas, según informó anoche Radio Patrullas 110.
La medida de los asalariados surge en momentos en que los empresarios del transporte interdepartamental, conocidos como floteros, continuaron ayer su cuarto día de paralización de actividades bajo la consigna de no dar facturas por sus servicios.
Este paro, sin embargo, mostró signos de debilidad luego de que el Poder Ejecutivo diera luz verde al transporte libre para que efectúe el traslado de pasajeros a nivel departamental.
Además, el miércoles en Cochabamba, unos 50 choferes del servicio interdepartamental de buses comenzaron un ayuno voluntario exigiendo que los empresarios del transporte emitan facturas y den estabilidad laboral.
Los choferes de La Paz, al igual que sus similares vallunos, exigen ser incluidos en la Ley General del Trabajo y también estabilidad laboral. Según los protestantes, ellos son obligados a trabajar, sin dormir, 24 horas seguidas. Los sueldos de los asalariados oscilan entre los Bs 700 y Bs 800.
Según uno de los choferes de La Paz, entrevistado por Canal 7, hoy partirán de la ciudad de El Alto algunas flotas que ya comenzarán a emitir facturas.