Acción Cultural, el grupo Catalográfica y la imprenta Sagitario han dado vida a un proyecto en el que tienen cabida 39 fotógrafos independientes, dos agencias, tres archivos y tres diarios.
Texto: Álex Ayala Ugarte • Fotos: Fotográfica
n rostro cambia cuando los rayos del sol forjan con la fuerza de un herrero sus arrugas. Un cielo no es el mismo encapotado que cuando las estrellas lo cubren con su destello como un manto imperecedero. Un instante tampoco es el mismo en color que en blanco y negro. Y así se hace notar en Fotográfica 2006, un catálogo de imágenes en el que tienen cabida tanto fotógrafos bolivianos como extranjeros que residen en Bolivia.
En total, las obras de 39 profesionales independientes, tres archivos, dos agencias de fotografía y tres periódicos han dado vida al proyecto, que no hubiera sido posible sin el empeño de Acción Cultural, que dirige Sandra Boulanger, el grupo Catalográfica, que lidera el diseñador cubano Ernesto Azcuy, y la imprenta Sagitario, que ha corrido con los gastos de la impresión del libro, que se presentará el día 30 de este mes en el Museo de Etnografía y Folklore.
´Siguiendo el criterio personal de cada uno de los participantes —explica Boulanger—, se hallan aquí reunidos los trabajos más recientes o relevantes del portafolio de consagrados profesionales y jóvenes creadores de trayectorias muy diferentes, así como archivos de periódicos nacionales y colecciones históricas´.
Homenaje a Freddy Alborta
Uno de los autores, sin embargo, destaca sobre el resto. Se trata de Freddy Alborta, cuya foto de Ernesto Che Guevara —inerte tras haber sido ajusticiado por los militares bolivianos— dio la vuelta al mundo, convirtiéndose en una imagen casi comparable a la que tomó Korda en el 61, y que hoy es un ícono de la fotografía mundial.
Precisamente, tras la muerte de Alborta el 17 de agosto del año pasado, el catálogo se ha querido convertir en una especie de homenaje. Y es que, como bien destaca Boulanger, pocas personas tienen normalmente el privilegio de realizar su sueño de juventud, y Alborta lo consiguió, pues el suyo era ´hacerse famoso por alguna fotografía más que ganar dinero´. Asimismo, este profesional paceño fue uno de los más involucrados con el camino que se tuvo que recorrer para que Fotográfica 2006 tomara forma.
Su esfuerzo, junto al del resto de creadores, hizo posible aglutinar en un completo conglomerado de imágenes rostros, paisajes, momentos de la historia de Bolivia, fotografía conceptual, fotografía informativa, de moda y artística.
Para Boulanger, ´desde la magnífica colección de Javier Núñez de Arco, pasando por los archivos de las familias Gismondi, Cordero y Jorge Ruiz hasta los jóvenes valores como Fabián Soria, en el libro se exploran las formas tradicionales y las tendencias emergentes de este medio de expresión que cada día tiene una mayor aceptación´.
Algo más que imágenes
Pero la foto no es únicamente una imagen y nada más, y para Ernesto Azcuy ésta abarca rubros tan variados como el diseño o la publicidad. ´La fotografía captura las percepciones, sensaciones, reflexiones… y tiene el poder de comunicarlas. Particularmente, la fotografía, como medio, siempre me ha permitido lograr la síntesis del mensaje que quiero transmitir. Cuando en mis carteles recurro a la imagen fotográfica, reduzco el mensaje escrito al mínimo y dejo que sea la propia fotografía, pura, sin efectos ni artimañas, la que penetre en la retina del espectador, manifestando así el respeto que siento por la labor del fotógrafo´, reconoce el diseñador.
Quizá fue por eso mismo que artistas visuales como Sol Mateo, Gastón Ugalde y Erika Ewel también decidieran unirse con sus obras al proyecto. ´Además, es un catálogo en el que ninguno aparece por encima de sus compañeros´.
Así, por ejemplo, los instantes informativos propuestos por rotativos como La Razón, El Deber y La Prensa se combinan a la perfección con las fotos magistrales de profesionales de la talla de Fernando Cuéllar, Eric Bauer, Patricio Crooker, Alejandro Azcuy, Antonio Suárez, Alejandra Reznicek, David Mercado, Zacarías García, Christian Lombardi o Vassil Anastasov, en tomas tanto en color como blanco y negro.
Y, aunque no están todos los que son, ´la idea —resume Boulanger— es poder dar a conocer a los fotógrafos de Bolivia, para que quien guste de su trabajo pueda contratarlos´.
Con ese afán, la imprenta Sagitario —que se ha hecho cargo de más de 10.000 dólares en costos— está imprimiendo ya en sus oficinas de San Pedro 1.200 libros, de los cuales una parte se pondrá a la venta y otra se repartirá en instituciones, ferias y entre aquellos que le han dado vida a su contenido.
Gracias a ello, las fiestas, la cultura, los gestos, el campo, los colores y el alma de Bolivia, captados por estos profesionales, podrán ser admirados por los amantes de la imagen, aquéllos para los que una foto ya lo dice todo, para los que tras un ´clic´ sobran las palabras.