Una nueva ola de terror se cobra 77 víctimas en Irak Las ejecuciones de carácter sectario se han convertido en un signo más de que el país vive al borde de la guerra civil. Mientras, cuando ya han pasado cinco meses tras las elecciones, no hay aún un gobierno de unidad.
EN PLENO ATAQUE • Un insurgente fue captado por un fotógrafo en medio de una disputa en la ciudad de Ramadi.
Varios ataques con coches bomba y ejecuciones con marcado signo sectario dejaron 77 muertos, según se supo este domingo, en un Irak al borde de la guerra civil y en el que se sigue todavía negociando un gobierno de unidad nacional, casi cinco meses después de las elecciones legislativas.
Uno de los atentados más sangrientos tuvo lugar este domingo en la ciudad santa chiita de Kerbala, a 110 kilómetros al sur de Bagdad, donde la explosión de un coche bomba causó la muerte de 15 personas e hirió a otras diez, mientras la policía descubrió varias decenas de cadáveres, informaron fuentes médicas.
La nueva ola de violencia llegó un día después de que un helicóptero británico fuese presuntamente derribado por fuerzas insurgentes y se estrellara en el centro de Basora, provocando un enfrentamiento entre los militares de Londres y los habitantes de la ciudad que se saldaron con la muerte de cinco civiles iraquíes.
Por otro lado, horas después del atentado en Kerbala, la policía iraquí halló los cadáveres de 45 hombres, aparentemente muertos en ejecuciones de carácter sectario, según informó un portavoz del ministerio del Interior.
Irak, que sigue sin gobierno casi cinco meses tras las elecciones, está envuelto desde hace tiempo en un círculo vicioso de violencia interreligiosa. Bagdad, AFP