El alemán Michael Schumacher (Ferrari) conquistó ayer el triunfo en el Gran Premio de Europa de Fórmula 1 por delante del español Fernando Alonso (Renault), al que adelantó en la segunda parada en boxes.
El heptacampeón y el defensor del título protagonizaron en el circuito de Nuerburgring una batalla sicológica. Alonso salió desde la “pole position” y mantuvo el primer lugar pese al acoso del germano tras la primera parada en boxes gracias a un pequeño error de Schumacher en la vuelta extra que dio antes de repostar.
Pero el alemán logró su propósito en la segunda detención. Alonso entró en boxes en la vuelta 37 y tardó 8,8 segundos en volver a la carrera. Schumacher aguantó tres vueltas más en pista, en las que literalmente pulverizó todos los récords. Cuando paró 6,8 segundos para repostar en la vuelta 40, ya salió claramente por delante de Alonso.
La carrera quedó definida en ese momento, porque ambos pilotos sabían que era imposible que Alonso adelantase a Schumi en la pista ante la máxima igualdad entre sus mecánicas.
Schumacher ganó así su segundo gran premio consecutivo, tras regresar a lo más alto en San Marino hace dos semanas. Alonso sigue líder del Mundial con 44 puntos, pero Schumacher sigue recortando y ahora acumula 31.
El tercer lugar del podio fue para el brasileño Felipe Massa (Ferrari). Nuerburgring (Alemania), DPA