Las declaraciones del presidente Evo Morales en Viena, criticando con dureza a las empresas petroleras “que no pagan impuestos y son contrabandistas”, despertaron el apoyo de sus adherentes, pero también las críticas del sector empresarial y de la oposición política.
El jueves, Morales afirmó desde Austria que “son las empresas (petroleras) las primeras que no respetan las normas bolivianas”. “¿De qué seguridad jurídica nos pueden hablar si son los primeros en violar la seguridad jurídica?”, cuestionó el Mandatario.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Carlos Villegas, aclaró ayer al señalar el tema de la ilegalidad, que el Jefe de Estado se refirió a que los contratos de riesgo compartido no están reconocidos por el Poder Legislativo, como dice la Constitución.
En Cochabamba, el presidente de la Cámara Baja, Edmundo Novillo (MAS), respaldó las declaraciones del Presidente y afirmó que hay un complot en contra de la nacionalización. El viceministro de Hidrocarburos, Luis Gómez, indicó que las declaraciones de Morales son verdades que no deberían sorprender a nadie.
El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Roberto Mustafá, dijo que las declaraciones de Morales no son buenas señales para otros países y aumentan el riesgo país. “Los créditos para los empresarios se vuelven más caros cuando se muestra este tipo de inseguridad. Se lo hemos dicho al Presidente, ojalá que cambie de actitud y se dé cuenta de que necesitamos inversión extranjera”.
El diputado Rodrigo Ibáñez (Podemos) afirmó que Morales “está mal asesorado en materia de hidrocarburos, le están haciendo cometer errores y meter la pata, y lo lamentable es que lo está haciendo en el exterior”. Según su colega Willman Cardozo, el Presidente pone en riesgo las relaciones con los países vecinos.