El presidente Evo Morales bajó ayer el tono de sus declaraciones, luego del impasse que devino de sus expresiones del jueves en Viena sobre las actuaciones de las petroleras en Bolivia y los compromisos españoles de cooperación económica.
La agencia de noticias AFP, citando una fuente de un país andino, informó que Morales “no fue a la cena de presidentes” del primer día en Viena y que el canciller, David Choquehuanca, “no se quiso acercar”. También hizo referencia a los acercamientos entre la Unión Europea y la CAN, con la reticente posición de la delegación boliviana. Los europeos animaron a los andinos a “insistir” ante Bolivia, pero “la actitud de Bolivia es evidente para todos”, es “una actitud de autoaislamiento”: “Bolivia va a salir de la Comunidad Andina de Naciones” y “no le interesa un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea”, agregó la fuente, según AFP.
La no asistencia a la cena pudo haber servido a la comitiva de Bolivia para estudiar las fuertes declaraciones de Morales y, finalmente, decidir el envío de la carta conciliadora a España.