Una misión boliviana concluyó los primeros contactos del gobierno de Evo Morales en Washington decepcionada y "lastimada" por la falta de atención mostrada por el Departamento de Estado, dijo ayer uno de los cuatro viceministros que la integraron.
Pero, el vicecanciller Mauricio Doffler, uno de los miembros, se abstuvo de calificar formalmente el trato recibido como "un desaire" para el Gobierno boliviano.
"Yo no lo calificaría de esa manera", dijo. Según la evaluación de Doffler, el viceministro de Coordinación Gubernamental Héctor Arce; el de Justicia, Renato Pardo; y el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, así como de Mirna Arancibia, del Ministerio Público, la misión se decepcionó por cuatro temas.
Primero: por haber recibido seguridades de que se entrevistaría con el subsecretario de Estado Thomas A. Shannon, a cargo del Hemisferio Occidental, y su segundo Charles Shapiro, pero terminó siendo referida a Phillipe C. French, encargado de los asuntos andinos.
Segundo: porque el diálogo con French se limitó exclusivamente a una solicitud boliviana presentada para que las autoridades de EEUU notifiquen al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada la intención del Gobierno boliviano de llevarlo a un juicio de responsabilidades, y la respuesta fue repetidamente que la solicitud "está en estudio".
Tercero: porque la misión no pudo hablar sobre temas de las relaciones bilaterales como la lucha antidrogas, asuntos internacionales y el decreto de nacionalización que fue promulgado la semana pasada.
Cuarto: porque no hay claridad sobre lo que va a hacer Bolivia en cuanto a su gestión sobre Sánchez de Lozada, y el gobierno de Morales quedaba a la espera de "un mejor momento" para volver a comisionar otra misión. Washington, AP (Néstor Ikeda)