El viceministro de Trabajo, Miguel Albarracín, denunció la existencia de un sistema de espionaje telefónico que estaría funcionando en la Cooperativa de Teléfonos de La Paz (Cotel).
Ninguna autoridad —incluido el presidente Evo Morales— o ciudadano que tenga una línea telefónica fija, estaría exento de haber sufrido la violación de su privacidad en sus conversaciones telefónicas. Por ello, en breve, se hará una denuncia formal ante el Ministerio Público en base a indicios con que cuenta el Gobierno, aseguró la autoridad.
Según Albarracín, el contenido de las conversaciones telefónicas estaría siendo grabado para ser comercializado no sólo a nivel nacional sino internacional. “(Hay la denuncia que) dentro de Cotel existe un ambiente, un cuarto destinado exclusivamente a los pinchazos de los teléfonos. Esa denuncia significaría que dentro de Cotel existe un manejo discrecional para escuchar y para manipular las diferentes líneas telefónicas. Tiene una disposición de la central (telefónica de esa cooperativa)”, dijo.
Añadió que se trata de “escuchas telefónicas para grabar conversaciones privadas” y, por ser “un delito, esto le corresponde a la Fiscalía. Nosotros ya estamos informando (al Ministro de Trabajo) para que la Fiscalía verifique este hecho”.
Según la Carta Magna, en su artículo 20 inciso II, ninguna autoridad, persona u organismo podrá “interceptar conversaciones y comunicaciones privadas mediante la instalación que las controle o centralice”.