Latinoamérica deja una mala señal en Viena Los conflictos en la Comunidad Andina y el Mercosur se hicieron sentir en la cuarta cumbre entre la región y la Unión Europea. Sólo Centroamérica logró sus objetivos.
Europeos y latinoamericanos clausuraron ayer en Viena (Austria) las reuniones y actos convocados con motivo de su cuarta cumbre birregional en la que no pudieron sino constatar la encrucijada en la que se encuentra la integración americana.
De los tres objetivos que perseguían los 60 gobernantes de Europa, América Latina y el Caribe desde su anterior cita en México, sólo uno se alcanzó: la apertura de negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la UE y Centroamérica.
Los otros dos, el lanzamiento de un proceso parecido con la Comunidad Andina (CAN) y el desbloqueo de las conversaciones entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión, tendrán que esperar todavía.
Centroamérica, escenario no hace mucho de sangrientas guerras civiles, se convierte ahora en socio privilegiado para la UE.
Ofrece al mismo tiempo a todos sus vecinos un “ejemplo excelente de cooperación regional”, en estos momentos de dudas y disidencias en otras zonas del continente, según se encargó de subrayar ante la prensa el presidente de turno de la UE, el canciller austríaco Wolfgang Schässel.
Para el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, es “realista” apostar porque las negociaciones entre la UE y Centroamérica comiencen este mismo año. Más al sur, en cambio, la situación es completamente distinta e incierta.
Al decidir abandonar la Comunidad Andina y adherirse al Mercosur, el presidente venezolano, Hugo Chávez, ha encendido una mecha que amenaza con desestabilizar ambos bloques.
A esto se sumó el conflicto de las papeleras entre Argentina y Uruguay, que puso en evidencia los problemas en el Mercosur.
Como se preveía después de la polémica decisión de nacionalizar la explotación de hidrocarburos, el presidente boliviano, Evo Morales, atrajo buena parte de la atención mediática por sus acusaciones contra la estatal petrolera de Brasil, Petrobras.
Pese a que el presidente de Perú, Alejandro Toledo, se esforzó en minimizar las discrepancias e insistió en que la CAN está “vivita y coleando”, lo cierto es que la UE sólo se comprometió a lanzar “un proceso conducente a la negociación”, pero no a abrir las negociaciones, como hubieran deseado Perú, Colombia y Ecuador.
Morales, que cree que los tratados de comercio sólo benefician a las “transnacionales”, tendrá que decidir pronto si Bolivia permanece en la CAN.
Toledo pidió ayer a Morales que convoque una cumbre de la CAN antes de fin de mayo, es decir, antes de la segunda vuelta de las elecciones peruanas.
El día anterior, el presidente peruano le había tendido la mano al líder boliviano y enviado un “abrazo integrador” a su “amigo” Chávez: Morales le contestó calificando su gesto de “payasada”.
La nota de color la dio la argentina Evangelina Carrozo (26) la “reina del carnaval” de Gualeguaychú, que llevó la “foto de familia” de la cumbre a las portadas tras irrumpir en un bikini ante los mandatarios euro-latinoamericanos. Viena (Austria), EFE