El presidente de EEUU, George Bush, ultima un plan para reforzar la seguridad en la frontera con México y, según fuentes oficiales, no descarta la posibilidad de enviar a la zona miles de soldados de la Guardia Nacional.
Aunque Bush no develará la incógnita hasta mañana durante un discurso a la nación sobre inmigración desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, algunas autoridades y la prensa apuntaban ayer como probable que decida recurrir a los militares para controlar el paso de inmigrantes indocumentados por la frontera sur.
Fuentes militares citadas hoy por la cadena CNN confirmaron que el Pentágono está barajando varias opciones para el despliegue de tropas en los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California. Washington, EFE