La población de Guarayos se reunió ayer en un cabildo donde se definió entrar en estado de emergencia pidiendo al Gobierno que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) continúe el de saneamiento de tierras; además, rechazaron la nacionalización.
Otro tema que se trató fue el problema de límites entre los municipios de San Julián y Ascensión de Guarayos, se denuncia que el primero quiere sacar provecho. Los asistentes pidieron al Gobierno central y a la Prefectura que se haga un estudio.
Además, apoyan la redistribución de tierras en base al proceso de saneamiento que hasta ahora llevó adelante el INRA.
A la reunión asistieron el alcalde de Guarayos, Robert Schok, dirigentes de las comunidades vecinas, dirigentes cívicos, campesinos colonizadores y pobladores de la zona agrícola.
Algunos asistentes denunciaron que existen asentamientos ilegales de extranjeros “menonitas y rusos principalmente”, pero no dijeron en qué comunidad ni presentaron pruebas de sus versiones. Con datos de El Nuevo Día