El estado de Sao Paulo (Brasil) vivió una segunda noche consecutiva de atentados organizados por un grupo mafioso y el balance global de los ataques es de 52 muertos —incluyendo 35 agentes del orden— y 53 heridos.
La ofensiva fue acompañada por motines carcelarios, que continúan en 51 prisiones, en los que habría unos 242 rehenes. En total se registraron 100 ataques, una cuarentena de ellos durante la noche del sábado al domingo, pese al fuerte dispositivo de seguridad desplegado tras el inicio de las acciones el viernes.
La ofensiva criminal fue atribuida al Primer Comando de la Capital (PCC), principal organización delictiva del estado, en respuesta al traslado de unos 765 presos a una cárcel de máxima seguridad. Sao Paulo, AFP