Bush refuerza su frontera para evitar la inmigración El Mandatario de EEUU anunció el despliegue de 6.000 soldados en la frontera con México. Los analistas en Washington consideran que el envío de tropas no solucionará el problema.
LA FE PREVALECE • Este sacerdote imparte, en abril de este año, la bendición a los mexicanos que cruzarán la frontera.
El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció anoche el despliegue de “hasta 6.000 soldados” en la frontera con México para frenar la inmigración ilegal, aunque trató de tranquilizar al país vecino, al asegurar que no militarizará la zona.
“En coordinación con los gobernadores (de los cuatro Estados fronterizos), hasta 6.000 miembros de la Guardia Nacional serán desplegados en nuestra frontera sur”, afirmó el Mandatario en un discurso a la nación difundido por televisión en horas de gran audiencia.
Durante un año, los militares “prestarán ayuda a la Guardia fronteriza manejando sistemas de vigilancia, analizando inteligencia, instalando vallas, construyendo rutas para las patrullas y dando entrenamiento”, explicó horas después de que el Senado reanudara el debate sobre la reforma migratoria. Paralelamente, anunció la contratación de aquí al 2008 de 6.000 agentes adicionales para la Patrulla Fronteriza que se sumarán a los 12.000 de los que dispone hasta ahora y que sustituirán progresivamente a los miembros de la Guardia Nacional desplegados en la zona.
Pese a estas medidas, Bush aseguró que “Estados Unidos no va a militarizar su frontera sur” y sostuvo: “México es nuestro vecino y nuestro amigo”. El Mandatario precisó asimismo que Washington seguirá trabajando con México para “mejorar la seguridad de la frontera”. El Presidente estadounidense descartó que la Guardia Nacional “esté implicada” en actividades policiales que corresponden a la Patrulla Fronteriza.
“Esta noche, llamo al Congreso a otorgar los fondos para mejorar espectacularmente los recursos humanos y la tecnología en la frontera”, añadió, en una alocución en la que intentó complacer a los republicanos más conservadores para hacer avanzar la reforma migratoria en el Congreso.
En mínimos históricos en las encuestas de popularidad, Bush abogó otra vez por la creación de un estatuto temporal para los inmigrantes que ocupen puestos de trabajo descartados por los estadounidenses, una de sus promesas más importantes durante la campaña electoral para su reelección el 2004. “Muros y patrullas no van a detener la enorme presión sobre nuestra frontera”, dijo. “Para que la frontera sea segura, tenemos que reducir el número de gente que trate de pasarla” clandestinamente, añadió, en defensa de un sistema que dé un estatuto legal a los inmigrantes en EEUU. “Tenemos que hacer frente a la realidad de que ya hay millones de ilegales aquí”, insistió, antes de declararse contrario a una amnistía que otorgue la ciudadanía a los cerca de 12 millones de indocumentados que viven en EEUU. Bush subrayó asimismo que los inmigrantes deben aprender inglés, semanas después de la polémica abierta por una versión española del Himno Nacional estadounidense. Washington, AFP
Analistas no creen en Bush
El plan para enviar tropas a la frontera con México, que el presidente de EEUU George W. Bush detalló ayer, tiene poco que ver con su preocupación por la entrada de inmigrantes y mucho con sus metas políticas, según los analistas.
Ningún experto, de ninguna tendencia política, cree que los miembros de la Guardia Nacional, que es un cuerpo militar de reserva que depende de los estados de la Unión, lograrán poner fin a los cruces de inmigrantes por el río Bravo y los desiertos de Arizona y California. “No sellará la frontera”, dijo Matthew Spalding, de la Fundación Heritage, un centro de estudios conservador. “Esta no es una solución permanente”, añadió. Interrumpir totalmente el flujo de inmigrantes “sería tan caro que habría que retirar las tropas de Irak”, señaló, por su parte, Rodolfo de la Garza, profesor de la Universidad de Columbia. Washington, EFE
La Guardia garantiza el orden
Los miembros de la llamada Guardia Nacional constituyen una especie de fuerza armada local en cada Estado de Estados Unidos, donde actúan para mantener el orden bajo la autoridad del gobernador.
Creada en 1903, la Guardia Nacional está organizada como las Fuerzas Armadas nacionales y cada Estado puede movilizarla como le parezca en caso de disturbios o desastres naturales.
Por ejemplo, decenas de miles de integrantes de la Guardia Nacional han sido enviados como refuerzo a Nueva Orleans en septiembre para ayudar a las víctimas del ciclón Katrina y garantizar la seguridad en la zona.
Según la ley de 1878, los militares de las Fuerzas Armadas federales no tienen el derecho a usar sus armas para hacer respetar la ley en Estados Unidos. En cambio, la Guardia Nacional sí puede disparar en territorio estadounidense. Washington, AFP