Ladrones sin experiencia robaron la joyería Monolito Otra hipótesis que maneja la fuerza contra el crimen no descarta que los autores del hecho sean un grupo de drogadictos. El tema está en reserva.
EN LA ESCENA DEL HECHO • Una mancha de sangre en el suelo delata el uso de la violencia en el robo a la joyería Monolito de la calle Ingavi. Dos policías vigilan el lugar. Fue el sábado.
Delincuentes “inexpertos” o “drogadictos” habrían sido los autores del robo y asesinato en la joyería Monolito, ubicada en la calle Ingavi, casi esquina Pichincha de la ciudad de La Paz, según las dos hipótesis que maneja la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
“No son profesionales, no son delincuentes avezados porque no se han llevado las joyas de mayor costo, podrían ser tal vez drogadictos u otra persona ¿no?”, dijo el director departamental de la FELCC, coronel Adolfo Espinoza.
De acuerdo con los vecinos de la joyería, el lugar es frecuentado por cleferos y drogadictos, quienes amedrentan a los propietarios de negocios.
Sin embargo, el jefe de Delitos Comunes de la fuerza contra el crimen, teniente coronel Alberto Aracena, dijo que no comparte la opinión del director departamental. A su juicio se trataría de delincuentes de alto riesgo.
“La investigación la estamos enfocando básicamente en dos frentes: en la parte interior, la escena misma del hecho y en el otro focalizando el perfil de antisociales de alto riesgo con modus operandi (procedimientos) similares”, agregó Aracena.
Entre las 10.30 y 11.00, aproximadamente, del sábado 13 de mayo, cuatro delincuentes, presumiblemente entre ellos una mujer, ingresaron a la joyería Monolito. Redujeron a la propietaria y acuchillaron al empleado Juan Chuquimia, de 37 años de edad, quien intentó evitar el robo. En un forcejeo recibió una herida en el tórax que más tarde, durante el traslado al Hospital de Clínicas, le provocó la muerte.
Ayer en la tarde fue enterrado en el Cementerio General. Dejó en la orfandad a cuatro hijos. Trabajó en la joyería como orfebre durante 15 años.
De acuerdo con la Policía, los antisociales se llevaron joyas, emblemas y medallas, cuyos montos no fueron difundidos por la Policía debido a la reserva con el que se trata el caso. Las prendas de más valor permanecieron intactas.
La joyería Monolito es de propiedad de Justo Salas, conocido como el joyero de reyes y presidentes. En su taller se refaccionó la medalla presidencial y se trabajaron medallas de condecoración.
La calle Ingavi, casi esquina Pichincha, se convirtió en el centro de los robos y atracos. Hace dos semanas ingresaron al internet que se encuentra al lado de la joyería Monolito y se llevaron siete computadoras, un scaner e impresoras. “Esto sucedió hace poco. Día tras día he ido a la PTJ (FELCC actualmente) y lo único que me decían es vuélvase mañana. Hasta ahora no hay nada”, afirmó la propietaria de la internet, de nombre Jehnny.
La dueña de la librería distribuidora de Lexus, también relató que varios antisociales le estafaron 600 bolivianos. “Vinieron a la librería y me pidieron dinero. Me da miedo, no tenemos protección”, dijo la víctima.
De igual manera, la farmacia San Rafael, ubicada al lado de la joyería, sufrió permanentes amedrentamientos por parte de desconocidos.
Todos estos hechos delictivos se registraron en el centro, a solamente dos cuadras de la plaza Murillo, donde hay presencia policial y militar. Además, la joyería está a media cuadra del retén policial de la calle Pichincha.
Robos y atracos
Internet • El internet que se encuentra al lado de la joyería sufrió hace dos semanas el robo de siete computadoras. La fuerza contra el crimen no resolvió este hecho.
Librería • Los cleferos amedrentan permanentemente a su propietaria. Ya sufrió una estafa de 600 bolivianos.
Inseguridad • Los vecinos y propietarios de negocios demandan a la Policía más seguridad en la zona.