El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que Bolivia debe compensar a las empresas extranjeras de hidrocarburos por los recursos que nacionalizó en mayo, y aceptó un eventual incremento de los precios del gas para Brasil y Argentina.
Ayer, en su primera rueda de prensa como portavoz del FMI, el pakistaní Masood Ahmed instó al Gobierno boliviano a negociar con las compañías extranjeras que operan en el país.
En esas conversaciones se debe tratar "la compensación como mínimo por los bienes nacionalizados y el carácter de los nuevos contratos de operación, y posiblemente un aumento de los precios para Brasil y Argentina", afirmó Ahmed.
"Creemos que la decisión del Gobierno de Bolivia de nacionalizar el sector de hidrocarburos tiene potencialmente consecuencias de largo alcance", dijo.
Del resultado de las negociaciones con las multinacionales podría depender "la disponibilidad de capital privado nacional y extranjero para invertir en el sector de hidrocarburos de Bolivia", advirtió posteriormente.
Según Ahmed, en los próximos seis meses es necesario que haya negociaciones entre el Gobierno de Bolivia y las empresas extranjeras —y en algunos casos con sus gobiernos— sobre las maneras específicas para la aplicación de esta nueva política.
El FMI no tiene un programa de crédito a Bolivia, ya que el presidente Evo Morales no quiso renovar el que venció en marzo. Sin embargo, la semana pasada el ministro de Hacienda, Luis Arce, dijo que se podría recurrir al Fondo para obtener recursos de tal manera de cubrir el déficit fiscal 2006 de $us 270 millones.
Hace un año, en La Paz, el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, señaló que si Bolivia no permitía más inversión privada para aumentar la producción en el sector de energía, estaba expuesta a consecuencias económicas "dramáticas". Washington, EFE