La vibración del reggae no encendió chispas, el miércoles, en la presentación de Junior Marvin y George Fullwood en el Teatro al Aire Libre Jaime Laredo. Los músicos y sus bandas habían llegado para ofrecer un tributo a Bob Marley y a Peter Tosh y lo que lograron fue hacer sentir la falta de los dos grandes ídolos tercermundistas.
Un pésimo sonido que bajaba y subía el volumen de voz, bajo y guitarra arbitrariamente fue el comienzo de un mal concierto. Luego George Fullwood y su banda tocó los clásicos de Tosh sin lograr envolver al público en su ritmo. Junior Marvin, a su turno, sólo pudo interpretar de forma mecánica y sin ningún sentimiento los temas clásicos de “del padre del reggae”.
Después de 25 años interpretando los éxitos de Marley, su ex guitarrista denotó cansancio, mal humor y pocas ganas para llevar el mensaje de amor, respeto a los derechos y justicia social que traen los temas del extinto jamaiquino.
Faltó vibración positiva, falto música. Con todo escuchar el legado, musical y espiritual, de Bob Marley y de Peter Tosh, siempre traerá la luz y el amor que inspira el reggae.
“Después de 25 años, Marvin denotó cansancio, mal humor y pocas ganas para llevar el mensaje del reggae”