Una denuncia de agresión abre un escándalo policial La coronela Rosario Chávez denunció que el comandante Isaac Pimentel la golpeó. El jefe policial dijo que nunca tocaría a nadie, y menos a una mujer. Este caso destapa acusaciones de espionaje y de planificación de un asesinato.
LA CORONELA AGREDIDA • Rosario Chávez exhibe las contusiones que ella le atribuyó al general Isaac Pimentel.
La teniente coronela Rosario Chávez, ex ayudante de la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, denunció que el comandante de la Policía, general Isaac Pimentel, la agredió, le causó lesiones graves en el hombro izquierdo, por lo que le dieron 10 días de impedimento. El jefe policial desmintió esa acusación.
El general Pimentel dijo en su defensa: “No puedo tocar a ninguna persona, menos a una mujer porque yo he nacido de una mujer, tengo una esposa e hijas. (...). Ahora me viene con que la he agredido, Dios mío, no sé qué denuncias más esperaré”, señaló.
La abogada defensora de Rosario Chávez, Aida Camacho, presentará hoy una denuncia ante el Ministerio Público por el delito de “lesiones graves”.
De acuerdo al certificado médico extendido por la forense Érika Hinojosa, la coronela presenta “equimosis en el hombro izquierdo. Marca de dedos en el brazo izquierdo, cara posterior interna. Equimosis lineal en la región escapular izquierda de ocho centímetros de longitud”.
Esta historia se remonta al día del accidente que sufrió la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, el 1 de marzo. Tras una supuesta negligencia médica ocurrida en la clínica Copacabana, Muñoz fue trasladada a Cuba para continuar con su rehabilitación, viaje en el que fue acompañada por la coronela Chávez.
A su retorno, la ayudante de la ministra recibió un memorando de repliegue por instrucciones superiores, coincidieron por separado ambas partes.
“Esto fue armado por el coronel Alberto Castillo (Director Nacional de Inteligencia) apoyado por el general Isaac Pimentel. Castillo quería un acercamiento con el Presidente (Evo Morales) a través de la ministra, porque quiere ser general. Me acusaron de ser agente de la CIA y de que habría atentado contra la vida de la ministra, por lo que supuestamente se deterioraron las relaciones entre el ministerio y la Policía”, afirmó la coronela Chávez.
Según la versión de Pimentel, ´la información que recibieron fue que la oficial acusó al coronel Castillo y a mi persona de ser parte de un atentado contra la vida de la ministra, entonces en función de ello el director de Inteligencia, me mandó una nota solicitando que se la investigue y como es mi obligación remitimos este caso a la Dirección de Responsabilidad, lamento que ella quiera soslayar esa responsabilidad argumentando ahora que la he agredido... falta que digan que soy miembro de Al Qaeda´, agregó el comandante.
Ambas partes coincidieron también en que el lunes sostuvieron una reunión en el despacho del Comandante.
Ella señaló a La Razón que fue citada para explicar su interés en ofrecer una conferencia de prensa para decir su versión sobre su relación con Muñoz.
Según esa versión, la negativa del general Pimentel terminó en la agresión. “Me empezó a gritar. Le dije que quería decir mi verdad a la prensa, entonces me agarró del brazo, de un empellonazo me ha hecho parar y me dijo: ¡Salga de aquí! Luego, tiró la puerta con tanta fuerza, después de que salí, que los oficiales que estaban afuera se quedaron paraditos, asustados”. Pimentel negó todo, aseguró que nunca la tocó.
El jefe policial expresó que como testigos de ello están sus ayudantes, que estaban en la oficina, además de familiares del general “que llegaron de Potosí”.
Inmediatamente, la coronela se comunicó vía teléfono con el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, para denunciar verbalmente esta agresión, que más tarde se plasmó por escrito.
Los aludidos reaccionaron de diferente manera. Castillo optó esta vez por apegarse a las normas de la disciplina vertical de la institución policial “Estoy en una dirección sensible y cualquier situación mediante el Comando General, por favor. Hay un conducto regular, dependemos de un mando vertical, somos disciplinados”, respondió para luego colgar el teléfono sin que haya terminado la conversación con este medio de comunicación.
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, se comprometió a solicitar información al respecto.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, pidió una investigación que lleve al esclarecimiento de este caso.
El caso irá al ministerio público
Denuncia • La abogada defensora de la coronela Rosario Chávez, Aida Camacho, anunció que presentará hoy una denuncia contra el comandante de la Policía, general Isaac Pimentel, por el delito de lesiones graves. “No se puede tolerar que una autoridad de la jerarquía del Comandante de la Policía agreda a una subalterna”, informó la abogada defensora a este medio.
Delito • La agresión contra la mencionada coronela le provocó un impedimento de diez días. La investigación establecerá una sanción penal u otra civil contra el general Pimentel. La sanción penal establece una pena privativa de libertad de 1 a 6 años de prisión. “No es una zoncerita”, afirmó la abogada Camacho y la acción civil establece el resarcimiento del daño.