Ronaldinho va a la conquista de su corona Éste será el segundo Mundial del brasileño. Dueño de una gambeta y un remate dignos de un cuento de hadas, el crack comanda al pentacampeón en busca también de su cetro.
Cuando Brasil conquistó el pentacampeonato en canchas asiáticas, Ronaldinho tenía 22 años y el gol de antología que le marcó a Inglaterra desde cerca de 50 metros sólo hizo recordar que la auriverde tiene talento para rato.
Ahora con 26 años el crack, ganador del trofeo de Mejor Jugador FIFA, llega como la estrella rutilante al Mundial de Alemania que se inicia en junio.
Ronaldinho es para el ex internacional francés Eric Cantoná, los astros Diego Armando Maradona y Pelé, el jugador que “marcará la diferencia en la Copa”, por calidad, por visión de juego, por maestría y porque posee “un don que pocos tienen al manejar el balón”.
El crack sudamericano, llega además como favorito para ser el Rey de Alemania, al formar parte del pentacampeón del mundo. Ronaldo, la figura en 2002, se coronó como tal por la presencia de fubolistas como Rivaldo, Cafú y Roberto Carlos. Ahora Ronaldinho es parte de los “Cinco fantásticos” con Kaká, Ronaldo, Adriano y Robinho, todos al servicio de Ronnie.
Dueño de una gambeta y una pegada dignas de un cuento de hadas, Ronaldinho Gaúcho se ruboriza cuando lo comparan con los ilustres Pelé o Zico, ídolos brasileños indiscutidos. Con esa misma humildad, pide por favor que no lo coloquen en el pedestal del “futebol” brasileño junto a otras figuras de la talla de Garrincha, Didí, Falcao, Sócrates o Dadá.
Ronaldinho Gaúcho de Assis Moreira es su nombre completo, nació en Porto Alegre el 21 de marzo de 1980. Comenzó a jugar al balompié en el Gremio de esa ciudad a los siete años, bajo la influencia de su padre y de su hermano, también destacados futbolistas. Allí se hizo profesional en 1997. Desde chico, este asombroso jugador de físico delgado y dientes caricaturescos sabe lo que es tocar el cielo con las manos en la “Seleção”: en su primera aparición internacional se coronó campeón y máximo goleador del certamen Mundial Sub-17 en Egipto 1997.
Su debut en la selección mayor llegó el 26 de junio de 1999 ante Letonia. Marcó su primer tanto frente a Paraguay en la Copa América de ese año, de la que Brasil terminó consagrándose campeón. Desde ese momento, su crecimiento fue vertiginoso a fuerza de juego y goles maravillosos, siendo el máximo artillero de la Copa de las Confederaciones en 1999, con seis tantos, y de las eliminatorias para el Torneo Olímpico de fútbol Sydney 2000, con nueve.
Pero debió esperar hasta la Copa Mundial 2002 para su consagración definitiva al ser parte del equipo que obtuvo el pentacampeonato. Pero las cosas no le fueron sencillas. Si bien la opinión pública pedía a Romario, el técnico Luiz Felipe Scolari se la jugó por él. Y Ronaldinho no lo defraudó. Él mismo explica cuál es el secreto: “En todas partes del mundo, y en todas las profesiones, es difícil hacerse un hueco. Cuando la técnica es parecida, como suele ocurrir en Brasil, por eso hay que pelear, no rendirse nunca y trabajar sin descanso”.
Gracias a esa filosofía de vida, Ronaldinho ha logrado lo que pocos en el mundo: hacer coincidir a Maradona, su gran ídolo, y Pelé. “Tiene un nivel superior a los demás”, opina el argentino. “Es un artista del balón”, redobla O Rei. Parreira, actual entrenador brasileño, completa el trío: “Es un jugador único, de los mejores que haya visto. Juega siempre fiel a su estilo”. Sitio fifaworldcup.com Marcas, EFE, DPA y AFP
Su magia es aplaudida por la FIFA y el mundo
Virtuoso El crack combina el baile con el deporte y fue elegido como Mejor Jugador durante dos años. No podía haber un lema más apropiado para la Gala Anual del FIFA World Player: “Cuando la danza se encuentra con el fútbol”. Ronaldinho, el artista más grande del momento con un balón en los pies, fue coronado en diciembre por segundo año consecutivo como mejor futbolista del planeta que combinó el baile con un deporte que tiene en el crack brasileño a su máximo embajador en todo el mundo.
Nadie duda de su capacidad para lograrlo. Después de responder con una sonrisa reflejo de su timidez y humildad al hecho de que volvía a estar en Zurich, “Ronnie” confesó: “Espero regresar una y otra vez”.
El artista del balón es el firme candidato para ser la figura excluyente en Alemania, adonde llegará al mando de los pentacampeones.