Los niños alistan hace un mes el regalo para mamá En el kinder y en los cursos del ciclo básico, se realizan trabajos manuales para mamá. Los adolescentes descubren sus habilidades literarias. Escriben poesía.
MECÁNICA • Los niños del quinto verde del Agustín Aspiazu dan los toques finales al regalo para mamá.
En las unidades educativas, los maestros incentivan a los niños, desde hace un mes, a preparar los regalos para mamá.
La Razón visitó ayer escuelas y colegios en el centro y Sopocachi y encontró, sobre todo en el ciclo básico, a maestros y alumnos emocionados concluyendo lo que serán los regalos para las mamás, este 27 de mayo.
En el nivel intermedio y medio, despertar las destrezas literarias de los adolescentes es un objetivo de los maestros. En varios cursos, las poesías o las cartas son parte de la misión.
En el kinder Macario Pinilla, en Sopocachi, la profesora Elizabeth Tobar tiene a su cargo un grupo de 32 niños, todos de cinco años. Hace aproximadamente un mes, los niños y las niñas empezaron a preparar los regalos para mamá. Ayer, cada uno dibujaba lo que será la carátula de un álbum con la historia de su vida.
En el álbum de Jéssica había dibujada una flor y una frase escrita por su papá, que decía: “Felicidades mamita esta es la vida de tu hijita que te ama”.
Alejandra y Rodrigo tenían pendiente algún detalle, una flor, un corazón, en unas cajitas de tela que según comentaron le servirá a su mamá “para que guarde sus aretes y sus anillos”.
En la escuela Agustín Aspiazu los alumnos de quinto de primaria estaban en plena faena. Aprovechaban su clase de mecánica y las niñas hacían sus labores.
En la especialidad de mecánica, bajo la dirección del profesor Edgar Linares, los niños, entusiasmados, se aprestaban a concluir algunos regalos para mamá.
Raúl Huanca comentó que sólo le falta pintar un nuevo basurero para su hogar. “Este regalo no es precisamente para mi mamá, es más para mi casa, pero mi corazón y mi amor son para mi mamá”, comentó. Arnold Fernández, del mismo curso, comentó que ultima los detalles de un juego de moldes “porque a mi mamá le gusta mucho hacer tortas al horno”, mencionó.
En el octavo de secundaria del Don Bosco intentaron uniformar los presentes y ante la propuesta de regalar una cuchara de palo con alguna inscripción, Juan Pablo rechaza y aclara con firmeza que “el 27 de mayo es Día de la Madre y no de la cocinera”.
En la unidad educativa Maximiliano Paredes, las niñas y niños de séptimo trabajaban ayer con cartulina y goma eva. Carla Sánchez acababa de hacer una tarjeta con un gran corazón y una poesía que destacaba: “Mamita, gracias por dar tu vida por mí, felicidades en tu día”.