La perseverancia en un tratamiento médico de 60 días y un riguroso hábito de limpieza e higiene en su hogar, permitieron que Víctor Hugo Zárate, de 14 años, haya erradicado de su vida el mal de Chagas.
Según testimonio del joven de Chuquisaca, aún sin saber que era portador de la enfermedad, fue elegido para trabajar como capacitador en el proyecto Proplan, impulsado por Plan Internacional Bolivia y la Fundación Pro Hábitat, para optimizar la calidad de vida en zonas endémicas de Chagas, ocasionada por las picaduras de vinchucas. Él recibió tratamiento con benznidazol, y ahora está restablecido y feliz de seguir en el programa.
Plan Internacional presentó ayer los resultados de su proyecto de atención integral en prevención y control de Chagas, que en los últimos 10 años mejoró 15.608 viviendas, y benefició a 70.000 personas de Tarija y Chuquisaca. Entre ellos 2.500 niños.
Según su directora, Jaya Sarkar, este documento servirá de consulta a los profesionales que trabajan contra la enfermedad.
El coordinador regional en Chuquisaca, Miguel Pemintel, explicó que el programa pretende que las comunidades asuman acciones para controlar el vector.
PILARES
Educación • Para lograr capacitar a las familias para cambiar sus hábitos de limpieza.
Viviendas • Se capacita a la gente para optimizar las condiciones de sus hogares.
Vigilancia • La vigilancia epidemiológica implica el rociado de las casas dos veces al año.